8 de noviembre de 2010

Dolor placentero. Oximoron II

DOLOR PLACENTERO. Dícese del estado que se alcanza durante una sesión cuando la segregación de las endorfinas son capaces de inhibir las fibras nerviosas que transmiten el dolor, además de actuar a nivel cerebral, produciendo experiencias subjetivas como por ejemplo disminución de la ansiedad, sensación de bienestar, teniendo un efecto analgésico, sedante y muy...muy..muy placentero


!Estos Galos están locos! Al igual de Obelix, es lo que primero le sale por la boca a quien escucha esto.



¿Como que el dolor os provoca placer?


El dolor y el placer, dos sensaciones que percibimos como opuestas, se forman en la misma región del cerebro, lo que les convierte en “extremos de una misma línea continua”, según afirma una investigación realizada en EEUU. Pero independientemente de lo que afirmen estas sesudas investigaciones, lo cierto es que en nosotros el dolor nos lleva a cotas de placer difícilmente alcanzables de otra forma.


Si bien en el mundo “vainilla” esto se considera una aberración que hay que tratar médicamente ( puesto que eso no puede ser bueno), en este mundo del BDSM también existe reticencias en algunos sectores, existe mucha gente que tan solo practica el bondage, o la sumisión intelectual o cualquier otra forma de BDSM que no exija ese tipo de contacto físico , y miran a aquellos que mezclamos dolor- placer, como a esos pobres masoquistas que ...se pasan un poco.


Otros lo disimulan como un acto de entrega a su AM@, lo cual le eleva a altas cotas emocionales e intelectuales, ¡pero que carajo !.


Si bien es cierto que muchas veces se trata de una entrega, de un deseo de ser completamente de tu dueñ@, existe básicamente ese concepto oximorónico de dolor placentero.




Ese dolor que sentimos en una sesión, sea de azotes, de agujas, de cera... o de aquello que pueda ocurrírsele a tu señora, nos permite romper esa barrera casi imperceptible, en la cual alcanzamos cotas inimaginable de placer extasiástico, porque en cuanto vencemos esa resistencia física al dolor, llega el momento de disfrutar y experimentar nuevas sensaciones.


La primera vez que lo sientes cuesta aceptarlo, porque no decirlo, pero de cuesta aceptarlo a los dos. En el caso del sumiso, aceptar que gozas y sientes placer con ese dolor que te inflinge tu dueña, y a ELLA, aceptar que en esas sesiones no te hace daño, si no todo lo contrario, que te está procurando un placer de tal magnitud, que consigue que te entregues con más fuerza y con más ganas, para que sea feliz y dichosa con esa entrega.




Y que decir, en la ultima sesión, con su fusta me llevo a un orgasmo, distinto y estupendo, pero a un orgasmo largo e intenso, porque mientras descargaba en mi grupa, mi mente extasiada, lo único que hacia.. era gozar y gozar...


Que maravilloso es un orgasmo en una sesión de spanking.
   
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2 comentarios:

Jezabel dijo...

Como siempre, sumamente interesante... Jamás me cansaré de leer sobre tales experiencias y sensaciones...

Un cordial saludo,

Jezabel.

Blau61 dijo...

Qué bien te explicas papillon{LR}, podrá no gustarles, pero a buen entendedor…

Evidentemente vosotros no vivís una “falsa realidad”, ni una “ficción verdadera”, ni mucho menos se te lee “felizmente frustrado”…, así que es evidente, que lo que hacéis y el cómo lo disfrutáis es “diabólicamente bueno” y sabéis como llegar a ese “dolor exquisito” que te lleva al placer sin igual. Creo que intentar hacer comprender la “cuadratura del círculo”, es complicado para quienes estando posiblemente en una “ignorancia enciclopédica”, son incapaces de aceptar de una forma normal, la existencia de un “dolor placentero” que puede ser un “dulce tormento”.

Un abrazo para ambos.

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